miércoles, 27 de abril de 2011

La Trinchera de la Descalificacion


La Descalificación es la perdida de crédito, autoridad o valor, puede ser la percepción del sujeto hacia sí mismo o hacia los demás, la descalificación en oportunidades es la proyección negativa del individuo sobre terceros, transformando características neutras y positivas de la persona a descalificar en elementos negativos, para ello el descalificador usa elementos propios de la distorsión cognitiva, como son, la magnificación, minimización, sobregeneralización, etiquetados, negación a la realidad, intolerancias irracionales, entre otras, demostrando pobreza emocional e intelectual. Al descalificar impulsivamente, el individuo desnuda inevitablemente sus frustraciones, sus temores, su poca capacidad de análisis racional, sus rasgos sociopaticos, que son, el desprecio por los demás, el irrespeto al decoro y al derecho ajeno, la transgresión a las normas de convivencia social, la inobservancia de las leyes y su incapacidad a adaptarse a la sociedad, sintiéndose por debajo o muy por encima del colectivo social.

La descalificación en Venezuela ha sido el arma política de muchos, sobretodo de aquellos que carecen de argumentos sólidos y que su imposibilidad intelectual no les permite debatir en el terreno de las ideas, los descalificadores no se detienen a analizar los hechos ni las circunstancias, atacan de manera vehemente e irracional al mensajero sin comprender el mensaje. En estos 12 años de revolución se ha profundizado la descalificación y vemos como desde la alta magistratura del país usan la ofensa, la burla y la calumnia como armas para atacar a la disidencia, entre otras cosas, disparan improperios sin que nadie se atreva a ponerle control, lamentablemente este modelo sociopatico es imitado por otros gobernantes de menor rango quienes en una suerte de ensalzamiento buscan imitar burdamente el lenguaje descalificador de Miraflores.

Puerto Cabello no ha escapado de este estigma sociopatico, la primera autoridad civil del municipio, nuestro Burgomaestre, usa atrozmente, sin fuero ni decoro su palabra atropelladora, descalificando a todo aquel que intente señalarle una falla, un defecto, un desacuerdo o un mal proceder, su lenguaje es un arma que intenta intimidar y opacar a sus adversarios sin entender que en la critica puede haber aprendizajes y la posibilidad de mejorar, sin aceptar que el funcionario público se nutre de la polémica y que esta es una oportunidad para rebatir con argumentos los señalamientos, demostrando con intelecto su dotes políticos. Lo triste es que mientras estos funcionarios públicos, responsables del progreso y la administración de la ciudad se detienen a ofender vilmente, la ciudad espera respuestas concretas sobre los problemas fundamentales y en Puerto Cabello algunas de las problemáticas se han agudizado bajo la inobservancia de los que han venido gobernando malamente la ciudad, ya el mandato municipal alcanzó la mitad de su periodo y aun esperamos la concreción de soluciones primordiales o por lo menos el cumplimiento de las promesas electorales y no tanto maquillaje, fiestas y papelillos.

Este es un llamado para reflexionar, aunque me expongo a recibir el látigo canalla de la descalificación, pero cuando tenemos convicción de lo que hacemos y la meta esta clara, los improperios solo son ladridos que anuncian que vamos por buen camino y aunque su soberbia les impida escuchar, estaremos siempre sin temor vigilantes para señalar las fallas esperanzados en que se apliquen los correctivos, porque a la final, tirrios y troyanos, unos y otros, todos juntos, lo que queremos es una mejor ciudad, un mejor país, un camino mejor para todos por igual.

carlosmroost@hotmail.com

Falla Nuclear



Muchos son los meses que ya han pasado desde que este régimen reconoció que estábamos en emergencia eléctrica, después de tantos interminables apagones, entre prolongados y consuetudinarios racionamientos del servicio eléctrico escuchamos todo tipo de hipótesis por parte de los rojos voceros revolucionarios intentando explicar el porqué de las súbitas interrupciones, desde iguanas eléctricas hasta el fenómeno del niño pasando por los infaltables sabotajes del imperio “mesmo” han dicho estos camaradas del desastre, y con cada explicación un frustrado plan de contingencia para intentar subsanar las consecuentes fallas eléctricas, pero nada han logrado.

Aun padecemos fallas eléctricas en la región central del país, donde está erigida un ingenio eléctrico digno de admiración en otrora época; Planta Centro, la termoeléctrica más grande de Sudamérica, con una capacidad de generación de 2000 Megavatios, producida en cinco grandes turbinas de 200 Megavatios cada una, fue concebida para suministrar energía eléctrica a la mayor parte de nuestra región centro-occidental, como planta de complementación a la Hidroeléctrica Raúl Leoní, conocida como el Gurí, hoy nuestra termoeléctrica se encuentra arruinada por la desidia, la corrupción y la impericia “gobiernera”; Esta planta genera actualmente casi el 35% de su capacidad algo así 650Mw, pero de modo frágil ya que constantemente ocurren fallas que han hecho difícil alcanzar las proyecciones del Ministro Alí Rodríguez Araque, quien espera que para Marzo del 2011 nuestra termoeléctrica haya alcanzado los 1200 Megavatios, ojalá sea así por el bien de nuestro país. Lo cierto es que tras 10 años de proyectos e inversiones multimillonarias en dólares del imperio, y hasta con mano de obra importada de la revolución cubana este gobierno ha sido poco lo que ha logrado en materia eléctrica, no solo en la tan golpeada Planta Centro si no en todo el País, lo preocupante de todo no es solo el grosero despilfarro, la galopante corrupción, la cantidad de cubanos que están ahí ocupando los puestos de trabajo que necesitamos nosotros los Venezolanos, es también la descabellada propuesta de instalar plantas nucleares en la patria de Bolívar, plantas que si son tratadas con el mismo mantenimiento que le dieron a Planta Centro segurito tendremos nuestro propio Chernóbil criollo, Dios nos proteja de tan espantoso escenario.

El Presidente de la Republica ha anunciado la instalación de una primera planta nuclear con un costo aproximado de 3mil millones de dólares para producir apenas 500 Megavatios, (en un país que pagan los aguinaldos fraccionados porque no hay reales) pudiendo con esa cantidad, mucha voluntad y algo de honestidad recuperar nuestra Planta Centro para ponerla a producir los 2000 Megavatios para lo cual fue proyectada, o instalar una nueva termoeléctrica como la de Termozulia la cual genera 470 Megavatios y tuvo una inversión de 350millones de dólares, mucho menos que el proyecto nuclear del que estamos hablando.

Habría que preguntarse cuál es el motivo real para la instalación de esa bomba de tiempo atómica que pretenden traernos acá?, porque no se busca otro tipo de tecnología más segura y limpia para la generación eléctrica?, porque no se recupera lo que ya tenemos?..., tremenda falla nuclear la de esta revolución.

“¡Compadezcámonos mutuamente del pueblo que obedece y del hombre que manda solo!” (Simón Bolívar)

carlosmroost@hotmail.com